Estudio de la técnica de danzas árabes y egipcias, haciendo énfasis en el trabajo estético de la danza, la fluidez del cuerpo, la autoestima de la bailarina, su empoderamiento como mujer y su capacidad de trabajo en grupo.

Beneficios de la danza Árabe

– Aumenta la producción de endorfinas en el cerebro y aumenta la dopamina. Las mujeres que practican danza, viven más relajadas y felices.

– Fortalece los músculos del abdomen, las piernas, cadera, parte inferior de la espalda
y pelvis.

– Permite la fluidez, la coordinación y la eliminación de nudos de tensión que se forman por estrés o cansancio físico.

– Provoca el desbloqueo físico, emocional y mental que induce a generar cambios de actitudes y a sentir más seguridad ante la vida.

– Nos permite comenzar a tener consciencia de nuestro cuerpo.

– Es una danza que es capaz de traducir lo qué sucede en el interior de la bailarina, encontrando en esta forma de manifestación un gran alivio, tranquilidad y armonía.

– Ayuda a las mujeres a recuperar la confianza en sí mismas y a vencer los miedos.

– Ayuda a conectarse con la esencia de lo femenino.

– Disminuye los dolores menstruales y el estreñimiento gracias a los movimientos en cadera y vientre.

– Elimina los malos hábitos posturales y proporciona mayor flexibilidad en la espalda ya que busca el eje y el equilibrio de una forma relajada y natural.

– Contribuye a curar la depresión, el nerviosismo y la neurosis.

– La estudiante quema entre 250-300 calorías por hora de práctica.